Los disipadores de sobretensiones de líneas de distribución (DLSA) sirven como dispositivos de protección críticos instalados en sistemas aéreos de distribución de energía, normalmente clasificados entre 1 kV y 38 kV. Su función principal es salvaguardar los equipos eléctricos, los transformadores y la infraestructura contra sobretensiones transitorias causadas por rayos, operaciones de conmutación y otras perturbaciones eléctricas.