Los aisladores compuestos se usan ampliamente en redes eléctricas en todo el mundo debido a su peso ligero, alta resistencia mecánica y un excelente rendimiento de desagüe de contaminación. La fiabilidad a largo plazo de estos aisladores está determinada principalmente por el rendimiento de su componente central: los cobertizos de goma de silicona. Este artículo profundiza en los dos problemas principales de envejecimiento de los aisladores compuestos: la pérdida de hidrofobicidad en el material de caucho de silicona y la fractura mecánica de los cobertizos/barra de núcleo. Proporciona un análisis detallado de los mecanismos subyacentes, que incluyen envejecimiento químico, envejecimiento físico, erosión del estrés eléctrico y fatiga de estrés mecánico. Según este análisis, se proponen estrategias integrales de prevención y mitigación, que abarca la modificación del material, el monitoreo y el mantenimiento en línea, que ofrece información técnica para garantizar la seguridad y la estabilidad de los sistemas de energía.